De mar y cielo
2017
Acrílicos sobre tela
75 x 160 cm
La obra se organiza a partir de un formato apaisado. La superficie se extiende en la horizontalidad e invita a la mirada a recorrerla. Dentro de ese campo visual se encuentra presente otro rectángulo,más contenido, que funciona como zona de anclaje. En él la pintura se concentra y redefine la lectura del plano general. La paleta se articula en dos registros claramente diferenciados: en la zona superior los cálidos (rojos y anaranjados) trabajados con veladuras y barridos. En oposición los azules en la parte inferior del cuadro (más densos,con mayor carga matérica) construyen un espacio de gran peso visual.La obra en ese equilibrio inestable, encuentra su consistencia.